How do you see yourself in five years? (2018)
Box 27, en el marco de la Nit de l´Art, da el pistoletazo de salida a la nueva temporada artística 2018-19 con el trabajo de Nauzet Mayor, cuya práctica artística y planteamiento conceptual comenzó centrándose en el comportamiento del sujeto contemporáneo a través de las nuevas tecnologías y de qué manera, factores como la experiencia y la interacción son casi inconcebibles sin la mediación tecnológica para involucrarse en la realidad física. Evolucionando hacia el (auto)análisis del artista enfrentándose al mundo del arte, una suerte de decorado de cartón piedra donde cada uno se mete y se cree su papel estelar en esta película de terror con efectos especiales de última generación.
En esta ocasión, Mayor (se) plantea una pregunta: ¿Cómo te ves a ti mismo dentro de 5 años? La respuesta es clara, concisa y contundente: durmiendo en la calle, mendigando por unas monedas e intentando vender su arte. Pero, ¿acaso no es esta ya su situación y la de muchos otros artistas? Esta propuesta, altamente crítica y aparentemente exagerada puede no estar tan lejos de la realidad cotidiana de gran parte de la comunidad artística, precarizada hasta límites insospechados, entre otros por las propias instituciones y sus engranajes burocráticos decimonónicos. “Con este trabajo me posiciono en primera línea como el performer que nunca he sido capaz de ser para escenificar mediante mi doble, un hipotético futuro a corto plazo” sentencia Mayor, poniendo de manifiesto de manera superlativa esa nueva realidad que muchos camuflan y esconden detrás de fachadas barrocas y postureo extremo. Esa “precariedad chic” absolutamente insostenible, donde muchos artistas necesitan estar pluriempleados en trabajos (semi) inestables y/o teniendo uno “real”, convirtiendo el hecho de ser artista, en cierto modo, en un hobby. Mientras esperan ser elegidos por los sumos sacerdotes del art establishment, para formar parte activa de ese microcosmos, mostrando sus creaciones en el sancta sanctorum de turno, pueden morir, artística o literalmente en el intento; viviendo en una entelequia absurda. Sin dejar de lado la (omni)presencia online a través de las redes (anti)sociales y la utópica cuestión de la posibilidad de existir ajenos a estos nuevos medios, así como evidenciando la pantomima que puede llegar a ser.
El escultor hiperrealista Duane Hanson(1923-1996), criticado en sus inicios por la crudeza de las escenas que representaba, desde accidentes con heridos a palizas de policías a detenidos, para evolucionar hacia personajes white trash en toda regla, afirmó poco antes de morir: “El realismo es lo más adecuado para transmitir las aterradoras idiosincrasias de nuestro tiempo”. Clara inspiración para Mayor, a la hora de formalizar su pieza. Un mendigo andrajoso que es el propio artista, durmiendo (o muerto) junto a su currículum vitae arrugado, que plantea preguntas, más allá de la del título de su propuesta. Quizás las nuevas generaciones de artistas venideros, bien educados en los malabarismos de la miseria (contemporánea) vendrán a sustituir a aquellos que pretendían cobrar por trabajar. Quizás.
Tolo Cañellas





