La Expedición (2015)
En este proyecto me he propuesto trazar una línea que guíe al espectador a través de una serie de obras que reflejan acciones, emociones, experiencias y documentos que intentan dar fe del trabajo de un individuo que decide emprender un viaje incierto, plagado de enigmas, trampas, incertidumbres y contratiempos aunque con ciertas recompensas. Como cualquier expedición que se precie, este desafío requiere de preparación, entreno, estudio y documentación. Las herramientas son necesarias para el éxito pero también lo son la firme convicción del fracaso y de las dificultades a sortear.
Dibujar nuevos mapas y empezar a recorrerlos, quemar las palabras y conceptos que son lastres para el avance, la constante prueba- error/prueba-acierto, construir un refugio donde meditar acerca de las necesidades del viaje, alejarse del propio ser para aprender de mis errores y también de los que me han precedido.
Me dispongo a montar mi campamento base en el espacio galerístico, donde se estetizarán varios momentos que surgen impulsados por una búsqueda instintiva, entregada y encaminada a un fin que parece ser el centro de una espiral infinita más que una línea que sobrepasar. Soy un explorador, examino los mapas, analizo el terreno y los desniveles, intento imponerme con mis herramientas pero el medio es hostil, “tengo que llegar, ya queda menos” me repito.
Lo que me propongo entre otras cosas es establecer paralelismos que demuestren un proceso vital en cierta forma forzado a materializarse para merecer la atención de los indiferentes. Sé lo que busco pero puede que sea imposible ni si quiera construir un reflejo de mi cima, hacia la que se dirige este viaje, puede que sea tan difusa ya, que no logre vislumbrarse.
Todos los lenguajes son válidos, se superponen y se interfieren a sí mismos. Las respuestas a las grandes preguntas se encuentran encriptadas en jergas ininteligibles que parecen desvaríos y describen con todo lujo de detalles los pasos a seguir sobre el terreno. “Tengo que llegar, ya queda menos…” me digo, con un mapa arrugado entre las manos.










