Miseria Contemporánea (2017)
“ Quizá en adelante las nuevas generaciones de artistas bien educados en los malabarismos de la miseria vendrán a sustituir a aquellos que pretendían cobrar por trabajar.”
Este proyecto toma referencias de la realidad para convertirlas en arte hablando del hecho artístico y sus conexiones con la cotidianidad del creador.
La figura del artista y su entorno profesional ( mercado del arte, relaciones con instituciones, galeristas, comisarios y otros artistas) y social ( hermetismo, desconocimiento, incomprensión, visión romántica de la labor creativa ) son básicos en este proyecto.
Me interesa generar reacciones a diferentes tópicos artísticos entendidos como claves en la carrera de un artista. En “La supervivencia mata al arte” predomina el binomio ironía/drama al analizar el estatismo establecido por diversas dinámicas cotidianas que son parte de la rutina de cualquier artista.
El rol del creador es un tópico más a desmontar en el sentido meritocrático que se ha empeñado en fabricar un perfil estándar de artista que ha de pasar por determinadas calificaciones, centros de producción, ganar ciertas becas, viajar por todo el mundo etc para ser legitimado por el sistema artístico. La promesa de engrosar el currículum, la ilusión de ser el “elegido” por los agentes culturales de poder se materializan en este proyecto como una quimera alejada de la vida real cuya “precariedad chic” se nos presenta insostenible.
De esta forma se nos presentan en esta muestra una serie de piezas que remiten a algunos de los tópicos mencionados en un intento de transformación de su significado. Así, por ejemplo, nos encontramos con un un statement de artista como un revoltijo de objetos envueltos en cartón que cobra un inquietante sentido; una balanza testicular que ironiza sobre la valía del artista que asume su destino estoicamente; unos columpios que homenajean a los dos grupos de artistas establecidos jóvenes y consolidados, pendulantes todos.














